¿Quien es "El Pesquín"...?

Hace muchos años empecé a acudir al pedrero con mi padre en busca de pulpos, andaricas y otros manjares que la mar nos ofrecía. Un día le dije a mi padre que eramos pescadores, y él me dijo que no, que eramos PESQUINES. "¿Y cúal es la diferencia?" pregunté desde mi inocencia de niño de 7 u 8 años. "Los pescadores trabajan en la mar, necesitan pescar para ganar dinero, y tienen que hacerlo aunque no tengan ganas, o esté malo el tiempo. En cambio, los pesquines, vamos a la mar simplemente por afición, y no necesitamos coger peces para disfrutar y pasar un buen día de pesca. Podemos ir o quedarnos en casa si no nos apetece, elegir el tipo de pesca que preferimos practicar cada día, podemos soltar los peces cuando queramos porque no necesitamos venderlos para sacar el sueldo... ser pescador es un trabajo muy duro, pero ser un Pesquín es una suerte que te permitirá disfrutar siempre de la mar". Sirva esta reflexión como presentación y para anunciar lo que te encontrarás en este espacio, las reflexiones, relatos y comentarios de un "pesquin", ni más, ni menos...














jueves, 14 de enero de 2016

Minimizar, 1ª parte

Buenos días y feliz año 2016 amigos...!!!!!! Estamos en una mala época en el norte para la pesca, la climatología es dura y los peces muchas veces se alejan de la costa y buscan refugio en las profundidades donde no los amenazan los temporales, pero si no se puede salir a pescar, siempre hay tiempo para realizar operaciones de mantenimiento de los equipos o simplemente buscar información de nuevos lugares o técnicas que podamos ir aplicando cuando el tiempo mejore.... hoy he pensado en compartir con vosotros una manera de pescar un tanto "especial" que estuve utilizando todo el año pasado con muy buenos resultados, seguro que todos conocéis o habéis oído hablar del "rockfishing", resumido en una frase viene a ser una pesca de spinning con equipos y señuelos mucho más ligeros de lo normal, con lo que se consigue que la captura de peces de pequeño tamaño nos proporcione grandes sensaciones por lo liviano del equipo que hace que el combate se equilibre mucho.... pues bien, yo me planteé llevar esa idea a la pesca a fondo y al surfcasting, y estas son mis conclusiones y consejos después de una temporada de pesca "minimizando" equipos y aparejos para "maximizar" las sensaciones de pesca.....
 El primer elemento del que quiero hablar es el plomo, fundamental en la pesca de fondo. Si pretendemos alcanzar grandes distancias con el lance, es necesario que tenga un peso más o menos elevado, pero hay muchos escenarios donde con lanzar 30 o 40 metros es suficiente, y podemos alcanzar esa distancia con un plomo mucho más pequeño de lo habitual. He pescado todo el año con pesos entre 20 y 60 gramos dependiendo de las zonas, corrientes y otros factores, y es mucho más cómodo, tanto para lanzar, como para recoger el aparejo, y además los peces pican más confiados al notar menos el peso del plomo. Aunque podemos encontrarnos con un pequeño problema al utilizar cañas de fondo con esos pesos tan pequeños.... 
La mayoría de las cañas de fondo del mercado tienen una acción nominal de 100 gramos en adelante, lo que resulta exagerado si vamos a usar pesos ligeros.... una posible solución es adaptarle una puntera híbrida de fibra lo más blanda posible, que sobre todo nos ayudará para tensar la linea, detectar las picadas y disfrutar más del combate de los peces cuando piquen, otra opción es usar una caña más ligera, las que se usan normalmente para pescar a boya pueden servir perfectamente, a condición de que su longitud no supere los 6 metros, esta pesca de la que hablamos hoy es muy útil en condiciones de muy poca mar o pesca en aguas interiores como puertos o rías donde no existe apenas oleaje (no tiene nada que ver con la pesca de lubinas con sardina en playas con oleaje aunque también piquen a muy corta distancia...), y con una caña más corta manejamos perfectamente el aparejo y ganamos en ligereza y comodidad de manejo. Para una caña de boya, 5 metros es una buena medida, y si es de fondo, con 4,2 o 4,5 metros es suficiente, eso si, sin olvidar adaptarle una puntera más blanda para disfrutar más de la pesca y "sentir" mejor el plomo y los peces.... 
Con respecto a los carretes, no se necesita nada especial en cuanto a prestaciones, con un carrete de tamaño mediano, una talla 5000 o 6000, es suficiente, con un buen freno por si acaso nos pica un buen pez poder trabajarlo sin miedos. Como no vamos a hacer lances muy largos no necesitamos hilos finos ni puentes, y podemos cargarlos con hilos de 0,30, si pescamos en zonas arenosas, o 0,35, que sirve un poco para todo, o 0,40, si pescamos en zonas rocosas y el hilo va a sufrir roces frecuentes con las piedras. Yo por simplificar al máximo los equipos los llevo cargados con 0,35, con ese hilo en el carrete podemos pescar casi bien en cualquier circunstancia y no necesitamos llevar bobinas de recambio, con lo que la mochila también se va aligerando al llevar menos accesorios y complementos....
En cuanto a los cebos y aparejos, como no vamos a realizar en ningún caso lances violentos, es una oportunidad única para emplear cebos blandos que habitualmente no utilizamos en la pesca a fondo... gusanos blandos como la "xorra de agua" o "xorra de arena", gamusinos, cangrejos blandos, quisquillas... todos estos cebos los podemos encarnar sin necesidad de hilo elastico para fijarlos al anzuelo ya que vamos a lanzarlos muy suavemente y si están bien pinchados no se caerán del arpón, y la presentación en el agua mejora muchísimo y los peces los tomarán con menos desconfianza que si están rodeados de hilo de licra que incluso queda colgando a la vista del pez.... 
Los aparejos, al gusto del pescador.... yo utilizo un sólo anzuelo con colada larga, si pescamos en zona arenosa como la de la foto (ría de Ribadesella) y no hay mucha corriente se puede utilizar un diametro fino para atar el anzuelo, por ejemplo 0,25, normalmente las picadas serán de peces menores del kilo de peso y con ese hilo no hay problema para sacarlos, y si pica alguno mayor, ya toca jugar con la caña y el carrete para lograr sacarlo del agua.... en zonas con rocas siempre es bueno subir un poco el hilo por si acaso se roza con alguna piedra, yo uso en esas zonas 0,30 y sin problemas.... y poco más, sólo necesitamos un poco de paciencia, unas pipas para pasar el rato y en el momento menos pensado..... picada....!!!!!
Este es un buen ejemplo de algunos de los peces que podemos pescar con esta técnica.... esta foto en concreto es de la ría de Avilés, y salieron buenos sargos, aligotes y una pequeña lubina o "furagaña", trabajar estos peces con cañas y equipos ligeros es una gozada. El cebo fue quisquilla y xorra de agua, lo mejor de esta pesca es que aunque no nos piquen los grandes peces con los que todos soñamos, disfrutamos mucho más que con las duras cañas de fondo que todos asociamos al surfcasting y es una pesca sencilla, mucho menos exigente físicamente que el surfcasting puro y duro o la pesca a la rompiente con sardina, esta pesca ligera a fondo es ideal para compartir una jornada tranquila y relajada con los amigos ya que no requiere muchos medios, ni preparación, ni equipos, casi nos sirve cualquier caña que podamos tener parada en el trastero con unos arreglos mínimos, para adaptarla al lance con plomos pequeños.... espero que os haya gustado el artículo y si os animáis a probar esta pesca, os gustará, ya lo veréis.... un saludo y buena pesca amigos...!!!!

martes, 29 de diciembre de 2015

Despidiendo el año desde el pedrero

Hola amigos del blog...!!! Para finalizar el año, qué mejor que hacerlo pasando el día completo en el pedrero, disfrutando de sus manjares y respirando salitre del bueno... y como el tiempo sigue medio loco, con unas temperaturas impensables otros años, pues organizamos una salida bien completa, una primera parte recolectando en la bajamar, y después del descanso, segundo tiempo del partido con las cañas de boya tras los sargos a la pleamar de la tarde.... hay muchas fotos, así que sin más presentación, vamos a por ellas....
Aquí estamos preparándonos para bajar al pedrero elegido, como estamos en época de oricios, pues bajamos con los útiles adecuados para recogerlos, un simple gancho plano y un truel, más el indispensable cubo para ir cargando, sin olvidarse que el cupo son 5 kilos, y no es difícil alcanzarlo si las mareas son propicias....
Y así estaban los charcos de cargados, no eran muy grandes pero poco a poco y rebuscando bien alguno se podía ir cogiendo, el sol acompañaba y daba gusto el simple paseo por los charcos viendo qué tesoros nos podían ofrecer....

También vimos algún pulpo y otros habitantes de las cuevas, peces en los charcos mayores esperando a que volviera a subir la marea para salir, y en las zonas más batidas por las olas, allí estaban los percebes que tanto les gustan a los sargos bien crecidos....

En las zonas donde golpeaba bien la mar había algunos pozos con oricios un poco mejores, pero para cogerlos habría que mojarse y viendo los golpes de mar que entraban, no merecía la pena arriesgarse a un revolcón por culpa de una ola traicionera... así que nos quedamos al resguardo, que la primera regla para pasárselo bien es no llevarse ningún susto...
Así fuimos pasando la mañana, y poco a poco el cubo se iba llenando, probamos los oricios en el mismo pedrero y estaban sorprendentemente buenos, teníamos miedo de que la temperatura tan alta les sentase mal ya que estos bichos prefieren el frío, pero por suerte para nosotros, se dejaban comer muy bien, jajajaja....
Ya sólo nos quedaba escoger los mejores ejemplares para llevarnos a casa y pesarlos para no coger más de la cuenta, y así terminábamos la primera parte de nuestra jornada por el pedrero, con un resultado más que bueno y mejor de lo que nos esperábamos a priori....
Tocaba la subida al coche y dejar los aparejos del pedrero para cambiarlos por el macizo y las cañas de pescar a boya, próximo objetivo, los sargos. Viendo que la mar estaba muy desigualada y tenía unos golpones muy malos, ya vimos antes de empezar que los peces iban a comer muy mal, así que para no complicarnos la vida nos quedamos en la misma zona, esperando a que el pedrero fuese cogiendo agua para ver si conseguíamos engañar a los peces a la pleamar....
No hay que fiarse de las fotos, parece que está muy buena pero así sólo aguantaba muy poco tiempo, cuando entraba el tren de olas grandes lo dejaba impescable por exceso de mar, y a la quedada estaba escaso y agua clara. Al menos la pleamar coincidía al atardecer y tal vez con agua abundante en la calada igual entraban los peces y nos daban una alegría....
Además, teníamos buen menú navideño para ofrecerles, jajajajaja, quisquillas de Cudillero, mejillones de la ría de Avilés, y de postre unas gambas arroceras, vamos, como casi todos los días, si no picaban no podríamos echarle la culpa al cebo....

Fuimos tocando varias puestas muy cercanas sin movernos casi del sitio, los peces tardaron mucho en entrar a la calada y sólo sentimos picadas durante la hora anterior a la pleamar, ya con todos los bajos tapados. No comían bien, como nos habíamos imaginado viendo la frecuencia del oleaje, pero alguno fue saliendo, otros se nos soltaban durante el combate y nos ponían de los nervios con sus escapadas.....

Lo cierto es que estaban muy muy zorros comiendo, vimos algunos pescadores más por la zona pero peces muy muy pocos, y nosotros solamente conseguimos engañarlos a base de afinar al máximo el aparejo, sedal fino, boya pequeña y con el plomado perfecto para que no la notasen cuando probaban el cebo, y había que dejarlos comer un buen pedazo, si tirabas a clavar sin que la boya estuviera varios segundos bajo el agua no había manera de pincharlos, es un buen desafío pescar peces cuando te lo ponen tan difícil y hay que hacerlo todo bien para conseguir que traguen el engaño....
Una mala foto de alguna de las capturas de mayor porte, cuando ya nos empezaba a apurar la falta de luz para salir del pedrero, falta algún sargo más pequeño y varios xarrianos que nos bajaban la media de tamaño y por eso no los sacamos en la foto. Fue un final de jornada con buen sabor porque hubo momentos que nos temíamos que no íbamos a sentir ni picada, pero no nos rendimos, seguimos pescando y tratando de hacer las cosas bien y al final de la marea tuvimos nuestra recompensa, esta vez pescamos por cabezotas, jajajajajaja
Y hoy para terminar, y ya que estamos en época de fiestas navideñas, aunque no sea una "blanca" navidad por el calor que hace, siempre podemos buscar otras imágenes para regalarnos, y qué mejor en un blog como éste, que desearos una "blanca" navidad, pero con un buen "espumeru", espero que el 2016 venga cargado de buenas nuevas para todos, y disfrutad del final de este 2015..... un saludo y muy buena pesca amigos...!!!!!

martes, 15 de diciembre de 2015

Aprovechando el buen tiempo

El pasado domingo, aprovechando la bonanza meteorológica que disfrutamos por Asturias, organizamos una excursión por la tierrina, para salir un poco de casa a oxigenarse al lado de la mar. El parte no era demasiado bueno ya que el periodo de olas sería muy malo y posiblemente los peces no comerían con ganas, como así nos sucedió, pero lo pasamos muy bien igualmente....
Tuvimos que hacer un poco de escalada para llegar a las puestas que habíamos elegido, pero con la ayuda de una buena cuerda y dando los pasos sin prisas lo conseguimos sin ningún contratiempo.... por delante teníamos unas cuantas horas de pesca sin otra compañía que la de las olas y las gaviotas, que se sorprendían de vernos pasear impunemente por "sus" piedras.... pero como somos buenos, supimos compensarles las molestias con algunas bogas que nos picaron y les regalamos, y los restos del cebo que también les dejamos cuando nos fuimos, seguro que la próxima vez que nos vean por allí se van a alegrar....


Una vez instalados en la piedra que sería nuestro campamento base, tendríamos acceso a varias echadas así que podríamos ir cambiando si no conseguíamos meter a los peces de manera franca en ninguna calada. Lo intentamos de todas las maneras que supimos, a boya, a fondo, a plomín, con mucho calado, con menos.... era igual, los peces no estaban por la labor y no quisieron sumarse a la fiesta, al final nos llevamos una docena entre los tres pesquines que protagonizamos la aventura, pero ninguno excepcional en cuanto a tamaño, que no todos los días se van a hacer pescatas de las de recordar.....


Alguna foto más de los pescadores en acción, para los amantes de los detalles, utilizamos macizo mixto de bonito y anchoa, y pescamos con gamba arrocera, quisquilla viva y mejillones como cebo, yo me pasé más tiempo tirando plomos de 40 gramos y buscando los peces por el fondo, mientras mis compañeros le dieron duramente a la pesca a boya, aunque también tiraron algún plomín, ya que se sentía más pescado "toqueteando" aquí y allí hasta que se sentía la picada en la mano....
Esta vez tuve la suerte de poder grabar un vídeo a uno de los compañeros con la captura de un sargo, me pilló comiendo el bocata y haciendo unas fotos, así que aproveché a grabar en cuanto que ví que estaba preso, a ver si os gusta y si se ve bien....

Y ya para terminar, un par de fotos bien guapas, no de peces, para variar un poco, sino de agua bien espumada y batida, la que les gusta a los sargos, ir a pescar y encontrarte algo así es una gozada, aunque los peces no quieran comer te queda la satisfacción de haber encontrado una buena calada y quien sabe si la próxima vez estarán todos los peces del mundo metidos en medio de esa "nata" y quizás con un poco de suerte se pueda hacer una pescata inolvidable...... un saludo y buena pesca amigos....!!!!!!

martes, 17 de noviembre de 2015

Volviendo a las andadas

Hola amigos del blog...!!! después de unos meses en silencio por diversos motivos, aquí estamos de nuevo con la intención de compartir con vosotros momentos de pesca, opiniones sobre materiales, bricolajes, lugares para ir de pesca y todo lo que se nos vaya ocurriendo que pueda tener algún interés.... y para reanudar la normal marcha del blog, pues nada mejor que hacerlo con el relato de la jornada de pesca del ultimo domingo, estamos en pleno otoño, buena temporada para tentar a los sargos en los pedreros y acantilados, y organizamos una excursión por la mariña lucense a ver si ya estaban por la zona...
Así estaba la mar al amanecer por Cudillero, el día no prometía gran cosa ya que la mar trabajaba de pena, con unos golpes de mar de vez en cuando que no les gusta nada a los peces, pero cuando sólo se tiene un día a la semana para coger la caña, pues hay que intentarlo aunque no esté bueno...
 La marea era tarde, sobre las 18:30, y llegamos con tiempo y a bajamar para mirar algunas caladas, nos encontramos con esta y aunque en ese momento estaba un poco pasada de mar, suponiamos que cuando fuese subiendo la marea y cogiendo más agua se iría poniendo mejor, y para pescar sargos de buen tamaño, vale más que haya mar de más, que con la mar escasa siempre entran más pequeños o peor aún, hacen acto de aparición las bogas, un invitado no deseado que puede estropear un día de pesca cuando se pretende pescar otros peces....
Así que nos lo tomamos con calma, nos tomamos el bocadillo disfrutando del olor a salitre y esperando a que la marea fuese metiendo agua en las puestas y nos facilitase un poco el trabajo, aprovechamos también para dejar preparado el cebo que usaríamos más tarde, gambas y mejillones, para despues perder el menor tiempo posible ya que ahora los días son ya muy cortos y a las seis de la tarde ya sería dificil de ver la boya, tendríamos tres horas de pesca o poco más, y gracias.... 
Otra foto de la calada, ya con más agua, ahora ya se puede pescar sin problemas, aunque cada rato entraban series de olas mayores, los temidos "golpones" de mar, que nos obligaban a esperar con las boyas fuera del agua porque se ponía imposible, aunque a la quedada estaba muy guapo, además teníamos la ayuda del acantilado que nos proporcionaba una sombra muy buena en el agua, entre eso y que la mar tampoco estaba transparante del todo, pudimos poner bajos un poco gordos, del 0,25, que siempre ayuda para asegurar un poco las piezas y poder apretarlas algo más, sacarlas pronto del agua y que no asusten demasiado a sus congéneres....
Aquí teneis a mi compañero de excursión, Marcos de QUINOS-MAR (Gijón), ya dispuesto y armado para comenzar la fiesta, tardamos un rato en sacar el primero porque estaban muy zorros picando, ya nos ha ocurrido más veces, la mar que no trabaja como debe y tiene mucho golpón, y los sargos que no entran a comer con ganas, pero también es una especie de desafío clavarlos cuando te ponen las cosas más complicadas y no se clavan casi solos como cuando pican con ganas....
video
Pero acabamos encontrando el camino para conseguir las picadas, seguían muy desconfiados y se nos soltaron unos cuantos durante los combates por venir mal enganchados, pero a base de meter la boya pegada a la piedra y aguantarla un poco con la corriente, iban entrando a comer y alguno iba picando al engaño.... eso si, no valía lo de echar la boya de cualquier manera y no mirar ni para ella, había que estar muy concentrado para mantenerla en el sitio correcto e interpretar cada movimiento que hacía, había veces que picaban y casi ni la hundían y como no estuvieras muy al tanto, limpiaban el anzuelo y ni te enterabas... 
Aqui esta de nuevo mi compañero ya metido en faena, pendiente de la boya para intentar ser más listo que los peces, poco a poco y trabajando duro íbamos metiendo peces al saco y se pasaba la tarde, cuando uno está entretenido el tiempo vuela, y como era de esperar, se nos terminó la luz del día para pescar y tocó recoger trastos, que aún nos quedaba una dura subida por el acantilado hasta llegar al coche....
Una foto a los peces en el pedrero, y al saco otra vez, la mochila pesaba bastante más al subir que cuando bajamos, y llegamos al coche agotados pero satisfechos por la pescata y porque las condiciones no habían sido las ideales y conseguimos adaptarnos muy bien, esta vez acertamos con la zona, el cebo y la manera de pescar, que no siempre es fácil encontrar el mejor camino para ir sacando peces del agua....
Y todavía tuvimos tiempo para una parada más, esta para dejar la basura en el contenedor y adecentar un poco los peces para el viaje, hay que ponerlos apoyados en la espina y con la barriga para arriba para que se aplasten lo menos posible, sobre todo cuando hay unos cuantos, si no los que quedan en la parte de abajo de la nevera terminan hechos una pena..... bueno amigos, espero que os haya gustado la "batallita" de hoy y que os anime a intentar pescar estos fabulosos peces, que tiran como condenados y dan unos grandes momentos de pesca cuando se enganchan con la caña de boya.... un saludo y buena pesca....!!!!

viernes, 27 de marzo de 2015

De dominguero por Cudillero

Hola de nuevo amigos...!!!! el pasado domingo tocó salida relajada por casa después de comer, a pasar un poco la tarde al lado de la mar y desconectar unas horucas del resto del mundo.... el destino elegido, el puerto de Cudillero, el muro de abrigo que da al pedrero de la Corbera, un sitio muy cómodo y perfecto para una "varada relax", y que si las condiciones de mar acompañan, como fue el caso, no es raro prender algún peixe que nos pueda dar unos momentos de emoción.... no hay mucho más que contar, la verdad, estuve pescando a boya, con un poco de macizo mixto de anchoa y de bonito como enguado para tratar de atraer a los peces, y de cebo unas gambas que saqué del congelador y unas quisquillas que agarré en los mismos pantalanes del puerto con un truel, para que los peces tuvieran un poco más de menú donde elegir.... así que paso a compartir con vosotros unas fotos de la jornada, con bastante salitre ya que alguna ola que salpicaba de más rociaba un poco la puesta de vez en cuando, jajajajajajaja....
A la llegada al muro la mar tenía este aspecto, aún quedaban más de tres horas hasta la pleamar y había poca agua para echar el aparejo, pero no para ir macizando un poco, que siempre es buena cosa que los peces según vayan llegando encuentren comida fácil, así será muy probable que se queden por la zona y no se dispersen demasiado por el pedrero....
Aquí las incautas quisquillas que se dejaron prender por mi truel, no había muchas pero como sólo las necesitaba para ir cebando el anzuelo y también tenía unas gambas, me llegaron de sobra, los cangrejos al final simplemente se dieron un paseo porque ni los utilicé y al término de la jornada volvieron a ser libres....
Para los que no conozcáis la zona, éste es el muro desde donde se pesca, con el coche aparcado justo detrás, si alguien conoce algo más cómodo, que levante la mano, jajajajajajaja....
¡¡¡ Ahí va el primero... !!! Y es que si tenemos la paciencia de ir macizando un buen rato antes de echar la caña, es fácil que los peces vayan entrando a la calada poco a poco y como estarán comiendo tranquilos sin ver como pescamos a sus compañeros, son el mejor reclamo que hay, hace mucho tiempo me enseñaron que nada maciza mejor para los peixes que ver a otro congénere comiendo tranquilamente, sobre todo si es de la misma especie, así que no hay que tener prisa y es muy bueno dejar que el macizo vaya haciendo su trabajo y no echar la caña hasta que pase un buen rato....
¡¡¡ Cuidado que viene la ola...!!!! No merece la pena llevarse un susto por ningún pez, así que cuando la mar avisa, mejor hacerle caso y si hay que dejar la puesta y ponerse en un sitio más seguro, hacerlo sin tardanza, que la próxima ola puede ser más gorda y como mínimo darnos un buen remojón....
El pedrero casi a la pleamar, ya se han tapado todas las rocas, pozos y pasillos que se podían ver en la primera foto y los peces están en su salsa, buscando alimento en todas esas zonas que ha inundado la marea alta, el oleaje no asusta a peces como los sargos y las lubinas, y oxigena las aguas y les da más vida si cabe, y a nosotros como "pesquines" las olas también nos ayudan a esconder el engaño y que a los peces les cueste más ver el sedal o el anzuelo...
Y como de costumbre, la foto final es para los peces que se vinieron a casa conmigo al terminar la jornada, media docena de sargos muy peleones que me lo hicieron pasar en grande con sus intentos de escapada (de hecho hubo alguno más que se soltó del anzuelo y uno bien gordo consiguió romperme el bajo de 0,21 con el que estaba pescando...) y que fueron un excelente resultado en relación al poco esfuerzo que hice para lograrlos... a ver si la próxima salida es, como mínimo, igual de buena y divertida.... un saludo y buena pesca...!!!!!

viernes, 20 de marzo de 2015

Escenarios de pesca en la mar: Pedreros y Acantilados

Comenzaremos este paseo con la cara más agreste y salvaje de nuestras costas, allí donde cuando la mar se enfada se pelea a muerte contra las rocas. Y es que las rocas, pasillos de piedra, paredes, islotes, etc. son elementos fundamentales de este paisaje. Aunque existen diferencia entre lo que yo llamo “pedrero” o “acantilado”, que determinan también distintas maneras y posibilidades a la hora de pescar, tanto en especies, como en técnicas y momentos. Simplificando, un pedrero es una zona con poca profundidad, que según sube y baja la marea se va llenando o vaciando de agua y que obliga a los peces a desplazarse horizontalmente con el agua tanto para acercarse a la orilla a alimentarse, lo que suelen hacer durante la subida de la marea, como para buscar profundidad y no quedarse en seco, que ocurre cuando la marea va bajando. En cambio, en los acantilados la profundidad es mayor y los desplazamientos de los peces son mas verticales, imaginad una pared en la que la marea va subiendo y bajando, como siempre hay más o menos calado, los peces no tienen el riesgo de quedarse sin agua, y se pueden mantener casi en el mismo sitio durante toda la marea, aunque dependiendo de los puntos de marea y condiciones específicas de cada sitio, en unos momentos será más fácil localizarlos en unos puntos que en otros, eso sólo lo aprenderemos a base de experiencias propias o que otros pescadores compartan con nosotros. 
Una zona típica de acantilado, si continuamos bajo el agua la linea imaginaria de la costa vemos como se alcanzan buenas profundidades a poca distancia de la pared
Conocida esta diferencia de calado entre estos dos escenarios a priori similares, se pueden ir deduciendo otras ideas que nos ayudarán en nuestra tarea como pescadores. En general, en los acantilados podemos pescar en cualquier punto de marea, ya que siempre contaremos con una generosa cantidad de agua en su base donde pueden estar los peces, y no tiene tampoco mayor importancia que se trate de mareas vivas o muertas, a nivel personal incluso me gustan más las mareas pequeñas para este tipo de escenarios ya que minimizan las corrientes y si conseguimos meter a los peces en una calada, podemos pescar durante más tiempo ya que la subida y bajada de la marea es mínima y las condiciones de rompiente y calado se mantienen muy similares durante horas. En cambio en los pedreros los mejores momentos suelen coincidir siempre cuando hay bastante agua, momento que los peces eligen para acercarse a la orilla a buscar alimento y cuando su actividad suele ser mayor. Aquí si que se nota la influencia de las mareas vivas mucho más que en el acantilado, ya que hay zonas con muy poco calado y en las que sólo entra pescado cuando la marea está muy muy arriba, o por el contrario, también podemos encontrar otras zonas que si la marea sube demasiado se vuelven peligrosas, tanto por la mayor posibilidad de que las olas nos salpiquen, como por cierres inesperados de la marea al cortarnos el paso por el pedrero. El pedrero exige un mayor conocimiento en este sentido, ya que en muchas ocasiones pescaremos casi a nivel de la mar, encaramados en rocas cercanas al agua, y hay que tener siempre cuidado con posibles cambios de mar que pueden convertir un sitio que a priori es seguro en todo lo contrario. La prudencia es algo que siempre tenemos que llevar por duplicado, tanto en la mochila como en el chaleco….

Dos imágenes del mismo pedrero con sólo un par de horas de diferencia, podéis ver como con la subida de la marea el agua va ocupando cada vez mayores espacios y como se cubren y descubren pasillos, pozos y rocas 
En general, se podría decir que la pesca de acantilado es más “sencilla” que la del pedrero. En el acantilado, cuando conocemos las condiciones ideales para una puesta, casi siempre podemos pescar con un poco más o menos mar de la ideal, y tampoco nos impedirá echar la caña que la marea sea un poco más grande o pequeña de lo que consideramos “perfecto”, y en muchas ocasiones basta con buscar unas condiciones parecidas para pescar más o menos bien. En cambio en el pedrero hay muchos sitios (casi siempre los mejores…) que tienen unas exigencias muy concretas en lo referente a estado de la mar y amplitud de la marea, y pescarlos saliéndonos de ese guión implica que los peces no entrarán a la calada confiados y con ganas, y podemos llevarnos una tremenda decepción donde unos días antes hicimos una gran pescata….
Zona de acantilado con islotes cerca, que sirven de refugio a los peces y originan rompientes y corrientes en sus inmediaciones
Y ya que intentaremos engañar a los peces utilizando su apetito…. ¿qué comen los peces en pedreros y acantilados…? Aquí también hay sutiles diferencias que debemos tener presentes si queremos hacer las cosas bien…. Empezando por los acantilados, las paredes más o menos verticales y batidas por las olas son el reino indiscutible del percebe, un manjar muy apreciado por los sargos, por ejemplo. También encontraremos fácilmente otros animales pegados a las paredes, como mejillones y lapas, es un alimento “permanente” y que siempre está ahí, y los peces lo saben, por supuesto, aunque se trata de alimentos difíciles de comer, con duras cáscaras o pegados muy firmemente a la piedra, por lo que si hay alimento más fácil de conseguir en otros sitios, los peces lo preferirán, no lo dudéis. En el pedrero también encontraremos percebes, mejillones y lapas, pero hay una diferencia muy importante….. y es que los pedreros tienen un “ciclo de la vida” mucho más marcado, según las estaciones del año…. En invierno las marejadas arrancan todas las algas, las aguas se enfrían y hay muy poca “vida” en el pedrero, es como si un cataclismo arrasa una ciudad y solo quedan escombros…. Llega la primavera, las aguas comienzan a calentarse, las marejadas ya son mucho menores, y comienza de nuevo a florecer el pedrero… empiezan a llegar las algas y pequeños habitantes, como quisquillas, cangrejos, gusanos y pulgas de mar, manjares para los peces y mucho más sencillos de comer que los alimentos “con cascara” que mencionaba antes… durante el verano se produce el esplendor de las algas, las aguas están calientes, la mar en calma y hay mucho sol, así que las algas proliferan, y dan cobijo y alimento a los animales que mencionábamos antes y a muchos pequeños peces…. Con el otoño llegan las primeras marejadas y empiezan a arrancar algas, y muchos pequeños animales empiezan a tener dificultades con el oleaje y ya no encuentran tanto cobijo como durante el verano, por lo que es el momento perfecto para muchos peces “grandes” para alimentarse de ellos…. Hasta que volvemos al invierno y una nueva “destrucción” del pedrero…. Tener este ciclo presente es fundamental a la hora de acercarse a cualquier pedrero, porque no tendrá la misma cantidad de alimento en enero que en septiembre, y los peces siempre buscarán la comida más fácil que tengan a su alcance y que menos energías les exija para conseguirla… en enero hay mucha más cantidad de alimento “pegado” a las piedras y acantilados, y en septiembre será mucho más sencillo encontrar alimentos “blandos” como quisquillas o cangrejos, y los peces lo saben por la cuenta que les trae….
Percebes bien pegados a la roca, un manjar para los sargos y otros peces, pero difíciles de arrancar
Ahora que ya conocemos estos escenarios, digamos algo de los peces más comunes que los habitan…. Aquí empezaremos por el pedrero, donde hay un reinado compartido entre los sargos y las lubinas. Los primeros son peces perfectamente adaptados a la vida entre las olas y les encantan las rocas, cuevas, pasillos y demás elementos del paisaje de cualquier pedrero, así que se encuentran muy a gusto en estas zonas. Y las lubinas, pues más de lo mismo, les encanta cazar peces y otros animales en zonas de poco calado y con rompientes que les permitan esconderse entre la espuma de las olas, y sorprender a sus presas que poco pueden hacer ante su fuerza y capacidad para moverse entre las olas más grandes… también abundan otros peces, como los “botones”, “maragotas” y “xarrianos”, que gustan de menos oleaje que los que mencionaba antes y suelen gustar de moverse un poco más cerca del fondo y de las piedras y cuevas donde les encanta guardarse. En las cuevas también son frecuentes los congrios, aunque sus hábitos son sobre todo nocturnos y lo que tiene de habitual su captura por la noche, lo tiene de extraño durante el día. Otros peces habituales en casi cualquier pedrero son los “muiles”, las agujas y las bogas, sobre todo si vamos a pescar a boya y la mar está más o menos tranquila, y si pescamos a fondo, el abanico se amplía con peces como las julias o incluso algún delicioso cabracho o pulpos…. Si nos desplazamos a los acantilados o zonas con un mayor calado, el abanico de especies se amplía, pudiendo lograr ejemplares tan apreciados como dentones y doradas, que son muy raros en pedreros con poco calado. Si pescamos a boya tampoco es raro clavar obladas, chopas, abadejos o chicharros, mientras que si lo hacemos a fondo, dado que será facil alcanzar profundidades importantes, ya nos puede entrar casi cualquier cosa, aunque se pueden destacar las brecas o “picas”, aligotes e incluso cabras, peces que son muy habituales en la pesca de embarcación fondeada. Seguro que se me olvidan muchas más especies, aunque todas las que he nombrado ya hacen un repertorio bastante completo y nos pueden dar una idea de lo que podemos encontrarnos al otro lado del anzuelo cuando tengamos una picada…
La lubina, el sargo y las maragotas ("pintos" o "botonas") son tres de los peces más apreciados que podemos encontrarnos habitualmente si pescamos en acantilados y pedreros
MODALIDADES DE PESCA:
      a) pedreros: se me ocurren 4 modalidades de pesca distintas que son idóneas para este escenario, así que vamos a por ellas:
            -- Pesca del pulpo en bajamar con varas cebadas, y también podemos aprovechar ese momento en el que la marea se retira al máximo para aprovisionarnos de cebo que emplearemos cuando suba la marea: quisquillas, cangrejos, gusanos….
            -- Spinning: para mi gusto, el escenario ideal para pescar lubinas con cebos artificiales. Podemos practicarlo tanto en bajamar, accediendo a las zonas que va descubriendo la marea al retirarse, como a pleamar pescando desde las rocas donde nos permita la marea lanzar y recoger el señuelo con seguridad. Debemos buscar zonas muy batidas por la mar, canales de paso de pescado, grandes rocas aisladas, cortes con pozos profundos y cualquier sitio donde pueda estar agazapada la lubina a la espera de lanzarse a por una presa. También puede sorprendernos algún dentón o abadejos si la zona donde pescamos tiene cerca bastante calado, y con poco oleaje podrán picarnos también peces como maragotas, botones y agujas.
            -- Pesca a fondo: también podemos practicarla tanto en bajamar como a pleamar. Contamos con el problema de que son muy frecuentes los enganches en algas o piedras del fondo, pero si conocemos los puntos donde podemos lanzar el cebo sin enganchar demasiado, podemos obtener muy buenas piezas, contando con la ventaja de conseguir colocar el cebo a gran distancia si es necesario.
        -- Pesca a boya: no lo negaré, la pesca a boya en pedreros a poco calado es una de mis favoritas. Se trata de intentar congregar a los peces que avanzan por el pedrero mientras sube la marea en una zona determinada y pescarlos antes de que la marea vuelva a retirarse y se los vuelva a llevar lejos otra vez. El macizo o enguado ayuda mucho para esta tarea, y cuando se hacen bien las cosas y los peces están por la labor, es apasionante verlos subir a cebarse en la calada cuando echas el macizo al agua, es la señal perfecta de que por debajo hay mucha “competencia” y están muy excitados porque temen que no haya comida para todos, y en esas circunstancias las picadas se producen una detrás de otra… para hacer las cosas bien, debe usarse una boya lo más pequeña posible en relación a lo que nos pida la calada y la mar de ese día, y como pescaremos con dos o tres metros de calado como máximo, el plomo en el aparejo también debe reducirse al máximo, o incluso pescar sin él si nos lo permite la mar, esta manera de pescar es mortal si tenemos alguna lubina en la calada ya que el cebo se mueve al compás de las olas con total naturalidad y aunque esté a pocos centímetros de la superficie, si lo detecta tratará de comérselo sin dudarlo un instante, y los sargos también suben a por el cebo sin ningun problema ya que hay poca profundidad y lo detectan enseguida…
Bajamar en el pedrero. Cuando suba la marea todas las sierras y piedras que se ven estarán cubiertas de agua y los peces nadarán por encima en busca de cualquier alimento que llevarse a la boca...
b) Acantilados: aquí hablaré de dos modalidades que comparten reinado, más una tercera que si bien se practica mucho menos, puede sorprendernos con capturas inolvidables….
                  -- Pesca con plomo: suele ser más agradecida y menos sufrida que la del pedrero, tanto porque la variedad de especies a capturar a priori es mayor, como porque hay muchos acantilados con fondos de arena en su base, por lo que las posibilidades de enganchar el aparejo en el fondo se reducen bastante. Podemos intentar el lanzado a fondo tradicional, a más o menos distancia, o bien pescar con un plomo más pequeño “a pique” y muy cerca de la pared del acantilado, buscando sobre todo en este caso a los sargos que sin duda estarán comiendo pegados a la pared, aunque sin descartar la presencia de otros peces como pueden ser lubinas o doradas entre los más prestigiosos, no olvidemos que tenemos cerca siempre un buen calado y puede sorprendernos casi cualquier cosa…
                  -- Pesca a boya: aquí podemos pescar casi de cualquier manera y con cualquier mar. A mi la pesca que más me gusta en estos escenarios es en condiciones de bastante mar, cuando las olas azotan con fuerza las rocas y arrancan mejillones o percebes que los peces estarán esperando para alimentarse. En estas condiciones necesitamos una boya mediana o grande y un aparejo bastante largo, de unos 4 o 5 metros de largo o incluso más, con bastante plomada cerca del anzuelo para que se mantenga el cebo siempre por debajo de las olas, en la zona más tranquila donde estarán los peces un poco al resguardo y esperando a que les vaya cayendo el alimento desde arriba. En condiciones de mar bastante fuerte podemos lograr así sargos de gran tamaño que pondrán a prueba nuestra pericia para conseguir lograrlos, pero que nos dejaran un recuerdo inolvidable. 
                  -- Spinning: en las zonas con buen calado como son los acantilados contaremos con la ventaja de que será más difícil dejar señuelos enganchados en el fondo, por lo que podemos utilizar una variedad de artificiales muy grande, tanto modelos de superficie como los que pueden bajar muchos metros, de hecho en ocasiones los peces se pueden encontrar a varios metros de profundidad y deberemos utilizar señuelos que puedan bajar hasta ellos si queremos tener éxito y conseguir alguna captura. En este escenario, además de la lubina, podemos tentar a otro pez excepcional como es el dentón, cuya defensa una vez enganchado no nos dejará indiferentes… 
¿¿¿ Pedrero o Acantilado ??? ..........
Por último sólo quiero comentaros que muchas veces encontraremos escenarios que entremezclan las zonas de poco calado típicas de los pedreros, con paredes más verticales y con más calado en su base que encajan mejor en la definición que hemos ido dando de acantilado, y es que en la pesca ni todo es blanco ni negro, hay muchos tonos de grises intermedios y si queremos obtener los mejores resultados y hacer las cosas bien, debemos tener presente todo lo que os he comentado más arriba, pero sin olvidar que tenemos que adaptarnos a la calada y las condiciones del día de pesca elegido. Es muy bueno aprender muchas cosas, pero sin olvidar nunca que "desaprender" e improvisar es otra manera de crecer como pescadores.... espero que os haya gustado este "rollazo" y que podais sacarle algún partido en vuestras  próximas excursiones y salidas tras los peces, un saludo y muy buena pesca...!!!!!

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